«La voz, no el silencio, es la desnudez de las palabras»
Hugo Mujica
Últimamente mi sueño ha decidido manejar otros tiempos. Suele venir rápido en las primeras horas pero a medio camino de la noche, quizás espantado por las propias nocturnidades que engendra mi vigilia, decide abandonarme a horas más que inconvenientes. Noté también, con cierta incomodidad, que la repetición del abandono se daba alrededor de la fatídica hora usada en muchas historias como aquella en la que los relojes suelen detenerse y en a que el velo entre los mundos es particularmente débil.
Pero más allá de cualquier atisbo de presencias espectrales, la última vez que desperté a esas horas (creo que fue un par de noches atrás) me quedé impactado por el silencio, o mejor dicho, por una parte del mismo que nunca había notado: su débil presencia como ser dominante de esas tierras. Supe también que no había retorno y que eludir esta idea no haría otra cosa que agravar un insomnio del que no quiero ser amigo.
Entonces empezaron las preguntas y las búsquedas, sobre todo en los silencios que conoczco o en aquellos que aún transito y otros que añoro. Busqué en mi memoria algunos silencios atronadores y bellos en medio del campo o junto a un lago. También aquel de una noche de pandemia, raro, diferente, sobre todo porque no era un silencio que podía sobrepasar el miedo de todos los que estábamos ahí, pared por medio, nunca tan lejos, hablando sólo con los dedos sobre un teclado, sin que importaran mucho las respuestas. También vienen aquellos silencios de los que no saben o no quieren responder y lo hacen con la violencia de un silencio, porque decir lo que se piensa sería ¿peor? Rara forma de subsistencia el silencio.
«Por qué se guardan las cosas, tanto trueno, tanto rayo, las cosas que no se dicen se hacen flores de un pantano»
Gabo Ferro
Lo que ronda en mi cabeza desde aquella noche es su no existencia en la forma más pura del concepto. No existe el silencio desde que el hombre acuñó la idea de su existencia, porque su extinción nace con el hombre y la palabra. No existe el silencio junto al lago ni en la profundidad del campo o de la selva, porque allí hablan otras lenguas y otras voces (prefiero esas sonoridades honestas y puras porque no hay humanos en ellas). No hubo silencio en la pandemia, porque las voces del hombre quieto y alienado aún resuena en nuestros actos. No hay silencio en la falta de respuestas sino gritos de auxilio ¿Lo habrá en el fondo del mar?.
Me pierdo y no sé si hablo del silencio como la ausencia total de sonido o sólo de la voz del andar humano. Creo que en definitiva se trata de la voz, del exceso de voces que todo lo dicen porque dicen que todo lo saben; creo que se trata de los sonidos de la mentira y de sus distintas muertes, de las manos que no paran de golpear, de los pies que dejaron de pisar la hierba. Creo que todo esto acabó con el silencio genuino y honesto. No lo sé.
Por eso la palabra escrita y por eso una palabra que se valga del silencio de la noche y de sus músicas. Por eso el sonido de las cuerdas y de los suspiros.
Escribo esto sabiendo que en una horas habrá un eclipse y que por un rato hasta la luna quedará muda de luz ¿Cómo será la noche entonces? Quizás sin su voz no haya velos que separen los mundos y, a eso las tres de la mañana, alguien nos salude y nos enmudezca desde la sombra de un pasillo, con manos descarnadas, y ya no haga falta la palabra, porque todo será del silencio. Sólo los poetas y los fantasmas entenderán su presencia.
“…escuché el crujido levísimo, el siseo de tus enaguas, vieja nodriza Muerte”
“Creo que en definitiva se trata de la voz, del exceso de voces que todo lo dicen porque dicen que todo lo saben; creo que se trata de los sonidos de la mentira y de sus distintas muertes, de las manos que no paran de golpear, de los pies que dejaron de pisar la hierba.” Increíble 👏🏻👏🏻
“Creo que en definitiva se trata de la voz, del exceso de voces que todo lo dicen porque dicen que todo lo saben; creo que se trata de los sonidos de la mentira y de sus distintas muertes, de las manos que no paran de golpear, de los pies que dejaron de pisar la hierba.” Increíble 👏🏻👏🏻
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