Poema XVI

Aposté mis palabras sombríamente como las tahúres inician pendencias. Aposté limpiamente mi miseria al gasto inexorable de mi necesidad, la pura alquimia del hambre. El precio justo de estar vivo aún con tanta muerte rondando. Irma Cuña - De cuando la voz cae - 1963

La alondra

    El niño rompe sus juguetes        en busca de la alondra.        la oveja con ruedas,        el caballo de lechero,        el oso negro de la tía Blanca,        el tíovivo con música,        la locomotora alemana        y hasta el fonógrafo infantil        con aquella marcha espantosa        norteamericana.        Lo rompes todo,        le dice su padre.        Todo lo rompes,        le dice su madre.        Busco la alondra,        dice el niño.        Y, claro está, pasa el tiempo.        Y el niño, que ya está crecido,        busca la alondra en los campos,        en las bestias, en los libros,        en las mujeres.        Y todo lo destruye        en busca de la alondra.        Se ha convertido        en un hombre rodeado        de juguetes rotos,        de libros inútiles,        de mujeres destrozadas.        Hasta que llega el momento        en que se hace viejo        y camina por las calles,        distraídamente,        buscando siempre la alondra.        Pero una tarde, empuña        su bello Colt 38        y se pega un tiro.        Entonces,        de su cabeza ensangrentada        sale volando la alondra.        Es lástima que no haya        nadie para verlo.  Julio Llinas Ilustración de Marta Vicente extraída de: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/arte-los-dibujos-luis-scafati-nid2304330

La pena o la nada

Como suele sueceder a menudo, se me juntan lecturas en estos días de pies cansados y espaldas adoloridas. En "Crónica de un iniciado" el jujeño dice: "Como nadar en un barrizal [...] una laguna oleosa, y sobre todo el cansancio, pero un cansancio como de abrirse paso en un pantano". Y esta frase se hermana... Leer más →

Estrellas fugaces

Frases sueltas. En algún rincón de uno de los tantos cuadernos que acompañan mi andar aparecen. Estrellas fugaces, estrépitos en medio de una lectura. Saltan a los ojos. Escapan y cobran vida fuera del contexto. Luego esperan en algún rincón, abren puertas a nuevos textos. Siempre vuelven. He aquí un pequeño y personal compilado de... Leer más →

Crónica para una lectura nocturna

Creo haberlo dicho ya muchas veces: las lecturas llegan a nosotros cuando quieren llegar. Son pacientes, entienden nuestras obsesiones y saben esperar el momento indicado. Muchas veces exigen una relectura y relegan a otras que se resignan, porque saben que no es su momento... o son publicadas en el preciso instante que nuestra voracidad indescifrable... Leer más →

Noche estrellada de cuarentena…

Y cuando es de noche, siempreuna tribu de palabras mutiladasbusca asilo en mi garganta,para que no canten ellos,Los funestos, los dueños del silencio.Pizarnik - Anillos de ceniza. Madrugada del día... de cuarentena. La perra baila junto a mi cama para que le abra la puerta. Bajo con ella, busco la llave (nunca la dejo en... Leer más →

Lo que vive detrás de esas paredes…

Retomo las ultimas lecturas del 2019 en estos días de aislamiento. Llevado por el mismo deseo que me hace comprar libros en los momentos menos afortunados de mi economía (últimamente una constante) hace un tiempo decidí caminar por algunas de las casas embrujadas más emblemáticas de la literatura. El recorrido, como cualquier elección, es absolutamente... Leer más →

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